Realmente la música ofrece un universo infinito de posibilidades de expresión, y particularmente, no dejo de sorprenderme con lo que aprendo cada día.
Como pianista de la Orquesta Simón Bolívar, he conocido un amplio repertorio orquestal, el cual ha sido determinante en el desarrollo de mi enfoque musical. Aún así y por fortuna, queda mucho material para aprender y disfrutar.
El montaje de la Suite de la ópera Lulú, del compositor austríaco Alban Berg, obra que la SJVSB trabajó bajo la dirección del insigne maestro Claudio Abbado y la cual fue presentada con gran éxito el 19 de Marzo de 2010 con la participación de la extraordinaria soprano Anna Prohaska, junto a la Suite Scythia de Sergei Prokofiev y la Sexta Sinfonía de P.I. Tchaicovsky en el Festival de Pascua en Lucerna, significó un encuentro con una corriente musical, no siempre bien conocida y apreciada. Perteneciente a la Segunda Escuela de Viena, Alban Berg fue alumno de Arnold Shoenberg, el mayor exponente del dodecafonismo, a quien siempre consideró como un padre.
La Suite Lulú surge como ardid publicitario de la ópera, y es un resumen concentrado de la misma, escrita originalmente en dos actos completos y un tercero sin terminar, ya que lamentablemente el compositor murió en diciembre de 1935, sin poder culminarlo. El estreno de la Suite fue el 30 de Noviembre de 1934 en Berlín, bajo la dirección de Erich Kleiber. Es importante destacar que ese estreno fue de la Suite, ya que la ópera, en su versión original ( Prólogo, dos actos y un epílogo) fue estrenada el 2 de junio de 1937 en el Teatro de la Opera de Zurich, bajo la dirección de Robert Denzler.
Desde 1928 comenzó Berg a trabajar sobre el libreto de la ópera, basado en la tragedias “La caja de Pandora” y “El espíritu de la Tierra”(*), del dramaturgo alemán Frank Wedekind. La composición de ésta ópera le tomó los últimos siete años de su vida, siendo interrumpida en abril de 1935, cuando aún no terminaba el tercer acto, para componer el Concierto para Violín y Orquesta “ A la memoria de un ángel”, dedicado a Manon, hija de Alma Mahler con Walter Gropius, quien acababa de morir a causa de la poliomelitis. Años más tarde, el compositor y director austríaco Friedrich Cerha termina de orquestar el tercer acto, siguiendo el esquema musical dejado por el autor, siendo re-estrenada el 24 de febrero de 1979 en la Opera Garnier de París, bajo la dirección de Pierre Boulez.
No he podido encontrar todavía información sobre la reacción del público luego del estreno de Lulú, pero no debo estar equivocada si pienso que pudo haber sido muy controversial, por el contenido sexual tan explícito que tiene; es una oda al erotismo femenino, expuesta al desnudo. Lulú es una mujer sin inhibiciones, consciente de su atractivo y su belleza, quien utiliza a los hombres sin contemplaciones. Ha llegado a ese estado luego de una infancia dura, sin conocer a su padre ni a su madre. Se aferra a un hombre, el Dr. Shon, su amante y a la postre su tercer esposo. Aún estando casada no tiene reparos en dejarse cortejar por otros hombres, e incluso por una mujer, la condesa Geschwitz, quien se convierte en su amiga y protectora cuando decide prostituírse para poder sobrevivir. La circunstancia de vida de Lulú es una sucesión de acontecimientos terribles que la conducen, junto a su fiel amiga, a su trágico final.
Todo este drama es volcado por Alban Berg en la música, compuesta bajo la forma del dodecafonismo, donde las líneas musicales son independientes. En el movimiento Obstinato, segundo de la Suite, el compositor desarrolla una serie de líneas melódicas, en un diagrama determinado, para luego voltearlo completamente, concluyendo el movimiento tal cual lo comenzó. Así se crea un corto preámbulo para el lied de Lulú, tercer movimiento de la Suite, donde la protagonista se muestra clara de quien és, de que su valor como hembra va en aumento, ya que los hombres se matan o matan a otros por ella. Ella le canta al Dr. Shon que, si bien él le ha dado sus últimos años de madurez, ella le ofreció a cambio, lo mejor de su juventud. En el cuarto movimiento o Variationen Berg retrata el espíritu de la niña forzada a ser mujer antes de tiempo, una mezcla de sensualidad e inocencia casi salvaje. El tema principal evoca una melodía infantil, el cual emerge constantemente de entre las intrínsecas y pesadas armonías que le sirven de alfombra. Todo esto como antesala al Adagio final, en el cual la música va creando una atmósfera etérea y lúgubre, suspendida en el tiempo, donde se dibuja la decadente situación de Lulú, como presagio tenebroso del destino que le aguarda.
La suite orquestal constituye una experiencia única de aproximación al contenido profundamente dramático y sensual que transmite la obra, con una final trágico y doloroso, magistralmente relatado por Alban Berg. De una gran dificultad interpretativa, se ha impuesto como un gran reto para trascender a niveles de mayor comprensión musical. Sin duda una obra que deja una huella profunda tanto en músicos como público en general.
(*): En 1892 Frank Wedekind comienza a trabajar sobre lo que sería la versión primitiva de “La caja de Pandora” una tragedia monstrua, obra en cinco actos, la cual concluye en el verano de 1894. Pero en 1895 aparece editada por Albert Langen como “El Espíritu de la Tierra”, tragedia en cuatro actos. Wedekind suprime dos actos de la original caja de Pandora y agrega un nuevo acto que, en orden de aparición, viene a ser el tercero de la nueva obra. Se cree que el autor reescribió la obra para adecuarla un poco al gusto de la época y para evitar la censura que sin duda habría prohibido y eliminado el último acto original.
En julio de 1902 aparecen publicados en la revista “Die Insel” los dos actos eliminados de la versión primitiva, pero acompañados por un nuevo acto. Esta versión fué publicada por la editorial Bruno Cassirer de Berlín en 1904 bajo el nombre de “La Caja de Pandora”, tragedia en tres actos. El libro fue denunciado por difundir contenido inmoral. En 1906 Frank Wedekind, luego de ser acusado y absuelto posteriormente, fué obligado a destruir todos los ejemplares existentes de la obra. En ese mismo año aparece una tercera versión reeditada por el autor, con un Prefacio donde justifica el contenido de la anterior versión, y en la cual los pasajes escritos en francés e inglés, aparecidos en el segundo y tercer actos de la versión prohibida, eran traducidos al alemán, haciendo la obra más asequible al público.
La otra tragedia, “El Espíritu de la Tierra” sufrió algunas modificaciones, siendo publicada como segunda versión en 1903 por Alber Langen, bajo el título de “Lulú, poema dramático en dos partes. Primera parte “El Espíritu de la Tierra”, con un epígrafe con versos de Schiller. La misma fue dedicada a Willy Grétor.
Vilma Sánchez A.












